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50 años desde la creación de la UPV

El Instituto Politécnico Superior de Valencia (1968).

La Universitat Politècnica de València (en adelante, UPV) celebra 50 años desde su creación.

En rigor histórico lo que se creó hace 50 años es el germen de la actual UPV bajo la forma de instituto politécnico superior. El artículo 2 del Decreto-Ley 5/1968, de 6 de junio, sobre medidas urgentes de reestructuración universitaria creó el Instituto Politécnico Superior de Valencia (en adelante IPSV).

Obsérvese que la disposición legal fue promulgada en fecha 6 de junio. Asimismo, fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (en adelante, BOE) número 137 de 7 de junio de 1968, páginas 8254 y 8255. Por otro lado, la disposición final cuarta estableció que el Decreto-Ley entraría en vigor “al siguiente día de su publicación” en el BOE, es decir, que la creación tuvo efectos legales a partir del 8 de junio de 1968.

El primer Presidente, que no Rector, del IPSV fue Rafael Couchoud Sebastiá, Ingeniero de Caminos,Canales y Puertos, quien tomó posesión del cargo el 13 de agosto de 1968 (Diario ABC S.L., 1968).

Inicio de actividades académicas (1969).

El IPSV inició sus actividades académicas en septiembre de 1969 en tres titulaciones: Arquitectura, Ingeniería de Agrónomos e Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. El curso experimental se dividió en dos semestres, del 15 de septiembre al 31 de enero y del 10 de febrero al 15 de julio. El horario lectivo era de 33 horas semanales de lunes a viernes, reservando los sábados a “seminarios culturales” o festivo. (Chanza, 1969).

La previsión era de unos 2600 estudiantes organizados en aulas de 50 estudiantes en las clases teóricas y de 25 en las clases prácticas.

Las clases se desarrollaban en aulas provisionales ubicadas en el Paseo de Valencia al Mar, lo que hoy es la avenida Blasco Ibáñez y en la Plaza de Galicia.

El campus de Vera (1970).

Tras ese periodo inicial se procede a la construcción de los edificios e instalaciones en las que se ubicaría definitivamente el Instituto Politécnico Superior de Valencia. Para ello se dispuso de una parcela de extensión de 600.000 m2 en la periferia de la Valencia, al sur de la Ermita y Molino de Vera (Diario ABC S.L., 1969).

La parcela tenía los siguientes límites (Ministerio de Educación y Ciencia, 1969):

  • Norte: acequia de Vera
  • Este: ferrocarril Valencia-Tarragona
  • Sur: ferrocarril de vía estrecha Valencia Grao
  • Oeste: nuevo acceso de Barcelona

Las obras de la primera fase comenzaron el 30 de junio de 1969 y el plazo de ejecución finalizaba en octubre de ese mismo año al objeto de poder iniciar las enseñanzas del nuevo curso académico (Diario ABC S.L., 1969).

Un anuncio en prensa de la época titulaba que se habían ejecutado “16.000 m2 prefabricados en diez meses” (Diario ABC S.L., 1970).

Los principales agentes intervinientes en el proyecto, según el citado anuncio, son:

  • Promotor: Ministerio de Educación y Ciencia
  • Proyectistas: Joaquín Hernández Martínez, Arquitecto y Carlos Prat Cambronero, Arquitecto.
  • Director de la obra: Vicente Valls Abad, Arquitecto del Ministerio de Educación y Ciencia
  • Directores de la ejecución: Vicente Pastor Moreno, Aparejador y Juan José Esturi Coquillat, Aparejador.
  • Contratistas: Construcciones Industrializadas Durisoñ S.A.E. e INGEDI S.L.
  • Control técnico: SECOTEC
  • Subcontratistas y proveedores:
    • Acondicionamiento y refrigeración industrial, S.A. ACRISA, instalador oficial de Carrier.
    • PLEXI, S.A., planchas de plexiglás para lucernarios.
    • Talleres Ocaña, ventanas y puertas correderas.
    • José García Munné, jardinería.
    • IMES, S.L., estructuras metálicas.
    • POLIGLÁS, claraboyas de metacrilato.
    • Pavimentos Guillén.
    • Pilotes FRANKI, S.A.
    • Xerri y Bonora, ING. S.A., saneamiento y fontanería.
Inauguración del Instituto Politécnico Superior de Valencia (EFE).

Sin haber terminado las obras en su totalidad se trasladaron los estudiantes a las nuevas aulas para comenzar el curso, apodadas las “hueveras”, no sé bien si por el aspecto que proporcionaban las múltiples claraboyas del techo o por el calor que hacía en su interior (Ocón Giménez, 2015).

El 17 de junio de 1970, al mediodía, se celebró la inauguración de la 1ª fase del IPSV con todo el boato propio de la época: séquito institucional, bendición arzobispal, placa conmemorativa y recorrido de las instalaciones, incluido.

La placa conmemorativa rezaba así (Sanz Díaz, 2002):

“Francisco Franco Bahamonde. Caudillo de España al inaugurar el 17 de junio de 1970 este Instituto Politécnico Superior de Valencia. Perpetúa en piedra el hito inicial de su reforma educativa. Ex technica progressio”

En aquella 1ª fase del IPSV se encuentra ubicada la actual Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación que ocupa la mayor parte de su superficie.

La Universidad Politécnica de Valencia (1971).

No fue hasta 1971 cuando el Instituto Politécnico Superior de Valencia se constituyó en Universidad con la denominación de Universidad Politécnica de Valencia.

Esta modificación se llevó a cabo mediante el artículo segundo del Decreto 495/1971, de 11 se marzo, por el que se aprueba la estructura departamental del Instituto Politécnico Superior de Valencia y se constituye en Universidad Politécnica. Esta disposición fue publicada en el BOE número 73 de 26 de marzo de 1971, páginas 4897 y 4898.

La disposición legal no estableció un plazo determinado de entrada en vigor. En tal caso, sería de aplicación lo que establecía el artículo 1 del Código Civil vigente en esa fecha, es decir, “a los veinte días de su promulgación, si en ellas no se dispusiere otra cosa”, entendiéndose “hecha la promulgación el día en que termine la inserción de la Ley en la Gaceta”. La Gaceta es la denominación genérica con que se conocen a los diversos diarios oficiales antecesores del actual BOE. En particular se refiere a la Gaceta de Madrid en la que se publicó el Código Civil en julio de 1889. Cumpliéndose los veinte días el 15 de abril, la disposición entraría en vigor ese mismo día, fecha en la que oficialmente quedó constituida la Universidad Politécnica de Valencia.

Como resultado de esta disposición legal el cambio de estatus hizo que el hasta entonces Presidente del Instituto Politécnico Superior de Valencia pasara a ser Rector de la Universidad Politécnica de Valencia gozando de los tratamientos, prerrogativas y derechos y teniendo las funciones, deberes y responsabilidades que tal cargo conlleva.

También se constituyeron los veintinueve Departamentos siguientes:

  • 0.1. Matemáticas.
  • 0.2. Física.
  • 0.3. Humanidades.
  • 0.4. Sociología y Derecho.
  • 0.5. Topografía.
  • 1.1. Biología.
  • 1.2. Genética.
  • 1.3. Protección de Cultivos.
  • 1.4. Fitotecnia.
  • 1.5. Zootecnia.
  • 1.6. Economía.
  • 2.1. Técnicas de la Expresión Gráfica.
  • 2.2. Construcción Arquitectónica.
  • 2.3. Teoría de la Arquitectura.
  • 2.4. Urbanística.
  • 2.5. Proyectos.
  • 3.1. Estructuras.
  • 3.2. Hidráulica.
  • 3.3. Obras de Ingeniería Civil.
  • 3.4. Geotecnia y Medio Natural.
  • 3.5. Caminos, Transportes y Tráfico.
  • 3.6. Puertos.
  • 4.1. Química General e Industrial
  • 4.2. Electrotecnia y Electrónica.
  • 4.3. Máquinas e Instalaciones.
  • 4.4. Metalurgia y Siderurgia.
  • 4.5. Energética.
  • 4.6. Automática.
  • 4.7. Industrias.

Y se autorizó a la UPV a establecer los Institutos de Investigación Aplicada siguientes:

  1. de Hidrología y medio Natural
  2. Agroforestal Mediterráneo
  3. de Urbanística y Edificación
  4. de Nuevas Energías

A partir de este momento la UPV ya funcionó como tal y bajo esta denominación, hasta hoy. El futuro…
“Difícil de ver. Siempre en movimiento está el futuro” dijo un gran Maestro. Si hacemos las cosas bien, seguirá siendo prometedor.

50 años Universitat Politècnica de València

La UPV celebra su 50 aniversario con una programación de actividades que estarán abiertas a toda la sociedad y que se extenderá a lo largo de los próximos 12 meses.
Puedes consultar todo lo relativo a los 50 años aquí: http://50a.upv.es

 

Bibliografía.

Chanza, Salvador. 1969. El Instituto Politécnico Superior de Valencia comenzará el curso en septiembre. La Vanguardia Española. 23 de 08 de 1969, pág. 7.

Diario ABC S.L. 1970. 16.000 m2 prefabricados en diez meses. ABC. 09 de 08 de 1970, pág. 12.

—. 1969. Construcción del Instituto Politécnico Superior. ABC. Edición de la mañana, 05 de 07 de 1969, pág. 51.

—. 1969. instituto Politécnico Superior, en Valencia. ABC. Edición de la mañana, 02 de 03 de 1969, pág. 23.

—. 1968. Posesión del presidente del Politécnico valenciano. ABC. 14 de 08 de 1968, pág. 40. Firma la crónica “Mencheta”.

Ministerio de Educación y Ciencia. 1969. Decreto 3358/1968, de 26 de diciembre, por el que se declara urgente la ocupación de terrenos en Valencia para la construcción de un Instituto Politécnico Superior. [En línea] 01 de 03 de 1969. [Citado el: 07 de 06 de 2018.] «BOE» núm. 52, de 1 de marzo de 1969, páginas 3181 a 3182 (2 págs.). http://boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1969-34401. Documento BOE-A-1969-34401.

Ocón Giménez, Ángel. 2015. El Blog de Anog. Franco inaugura el Politécnico de Valencia. [En línea] 27 de 12 de 2015. [Citado el: 07 de 06 de 2018.] http://anogweb.blogspot.com/2015/12/franco-inaugura-el-politecnico-de.html.

Sanjuan López, Juan y Sendra Alemany, Carlos. 2013. Edificio B1 UPV : Camino de Vera s/n. Valencia : s.n., 2013. Director TFG: Olcina Ferrándiz, Vicente.

Sanz Díaz, Benito. 2002. Rojos y demócratas : la oposición al franquismo en la Universidad de Valencia, 1939-1975. Valencia : Comisiones obreras del País Valenciano, 2002. pág. 284.

Y las disposiciones legales que se citan consultadas en la Agencia Estatal del Boletín Oficial del Estado.

¡Izad la bandera!

Los colegas de profesión de Humor Aparejador hicieron en noviembre de 2015 una entrada sobre el significado del izado de la bandera en las obras de construcción.

En la lengua de Shakespeare lo llaman “Topping out”. En la de Cervantes podría llamarse “Llegar a la cima” o más literalmente “Llegar a lo más alto”.
La práctica no es exclusiva de España. Parece que la costumbre de coronar el punto más alto de un edificio con una bandera, normalmente al terminar la ereción de la estructura, es de origen escandinavo. Desde allí se extendió hacia Gran Bretaña y la Europa continental y desde allí llegó a América.

spain_flag_perspective_anim_300_clr_2557Se trataría de un antiguo ritual religioso destinado a apaciguar a los espíritus que residían en los árboles y que habían sido desplazados al talar los árboles en la construcción de los edificios de madera.

Los constructores de fábricas de ladrillo celebran el asiento del último ladrillo o bloque.
En algunos países la última viga se pinta de blanco y se decora con banderas.
También se suele izar una bandera en el punto más alto de las grúas torre.
En algunos paises la bandera se iza cuando se finalizan los trabajos de la cubierta (que se ejecuta tan pronto se termina la estructura), según la secuencia lógica tradicional: cimentación > estructura > aguas fuera (cubierta) > bandera

El evento se suele celebrar con un brindis y con una comida de hermandad, normalmente a cargo del promotor o del contratista.
En algunos paises la bandera permanece izada hasta que la invitación se celebra, considerándose que el promotor o contratista es tacaño cuando la bandera ondea por más de unos pocos días.

¿Mantienes la tradición del izado de bandera? ¿Qué significado le atribuyes a este rito? Los comentarios son bien recibidos.

Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Topping_out

La formación de los aparejadores: El decreto Luxán de 24 de enero de 1855.

En España reinaba Isabel II y ejercía como Ministro de Fomento Francisco de Luxán y Miguel-Romero. Su primer apellido aparece citado tanto con la grafía “Luxán” como “Luján” (Colaboradores de Wikipedia, 2015) y dio nombre al decreto de creación de las enseñanzas de Aparejadores de obras.

D. Francisco de Luxán y Miguel-Romero. Fuente: Instituto Geológico y Minero de España
D. Francisco de Luxán y Miguel-Romero. Fuente: Instituto Geológico y Minero de España.

El Decreto fue expuesto y sometido a la aprobación de la Reina en Madrid a 18 de enero de 1855 y fue dado en Palacio para ser “rubricado de la Real mano” y aprobado el 24 del mismo mes. Esta última será pues la fecha de la promulgación del Real Decreto que se publicó en la Gaceta de Madrid número 758 del lunes 29 de enero de 1855.

La colección histórica Gazeta de la Agencia Estatal del Boletín Oficial del Estado designa a la disposición como Real decreto suprimiendo las enseñanzas de maestros de obras y directores de caminos vecinales, estableciendo en todas las Academias de Nobles Artes donde existían aquellas enseñanzas, otra de aparejadores de obras, y aprobando el reglamento para las escuelas de aparejadores de obras y agrimensores (Ministerio de Fomento, 1855).

La disposición consta de una exposición a Su Majestad, de un decreto de tres artículos y de un Reglamento para las Escuelas de Agrimensores y Aparejadores.

En la exposición a Su majestad el Ministro Luxán justifica la necesidad de la disposición haciendo una descripción de las profesiones existentes en la época, a saber, Arquitectos, Maestros de obras y Aparejadores, en ese orden jerárquico en lo relativo a la categoría de la profesión y sus conocimientos.

La descripción de los Aparejadores que hace Luxán en su exposición es desdeñosa, comprensible únicamente en su contexto histórico. De los Aparejadores se dice: “Mucho los Maestros de obras para simple Aparejadores; poco para verdaderos Arquitectos, ni les es dado descender al penoso mecanismo y al trabajo material de los primeros, ni elevarse a las grandes concepciones que el arte exige de los segundos” situando a los Maestros de obras que van a ser suprimidos en un término medio entre los Arquitectos y los Aparejadores.

Luxán describe el trabajo de los Aparejadores como “operaciones mecánicas de la construcción material” a las cuales no se adaptarían bien los Maestros de obras por ser ”personas por otra parte demasiado bien acomodadas ”cuya profesión estaba abocada a “rebajarla hasta el extremo de convertirse en Aparejadores”. Refiriéndose a los Maestros de obras y en alusión al trabajo de los Aparejadores afirma que “les falta por otra parte la práctica necesaria para la ejecución material, y no cuentan tampoco con los hábitos que requiere un trabajo penoso y mal avenido con sus circunstancias particulares”.

Nótese que en la transcripción anterior aparece el concepto “ejecución material” vinculado a la profesión de los Aparejadores. Podría tratarse de la primera referencia histórica en que se relaciona la profesión de los Aparejadores con la ejecución material de las obras.

Luxán concluye “la conveniencia de que los Maestros de obras sean sustituidos desde luego por hábiles Aparejadores”. Una flor, ya era hora.

El contexto social relacionado con la profesión también es descrito por Luxán. Supone el Ministro que “la mayor parte [de los Aparejadores] saldrán de las clases obreras” por lo que propone medidas que les permitan conciliar su trabajo con el estudio mediante clases nocturnas; medidas económicas como la exención del pago de los “derechos de matrícula, exámen [sic], certificaciones”; así como pedagógicas de forma “que en su enseñanza se economicen las teorías para hacerla esencialmente práctica”.

El articulado del Real Decreto dispone la supresión de las enseñanzas de Maestros de Obras y Directores de caminos vecinales en el artículo 1º.

El artículo 2º establece la creación de las enseñanzas de aparejadores. Dice así: “En todas las Academias de Nobles Artes donde existan aquellas enseñanzas [las suprimidas], se establece otra de Aparejadores de obras, subsistiendo además la de Agrimensores”.

Termina con el artículo 3º que aprueba el Reglamento para las escuelas de Aparejadores de obras y Agrimensores y fija como primer curso académico “el curso inmediato”, esto es desde el 1 de octubre de 1855 hasta el 31 de mayo de 1956. La matrícula a los nuevos alumnos se abriría del 20 al 30 de septiembre de 1855 (Ministerio de Fomento, 1855) con los únicos requisitos de tener 16 años cumplidos y saber leer, escribir y las cuatro primeras reglas de la aritmética, adición, resta, multiplicación y división.

Organización de las enseñanzas.

El artículo 2º del Reglamento de las Escuelas de Aparejadores organizaba las enseñanzas en cuatro años, cada uno de ellos con una parte oral y otra gráfica.

  1. Primer año.
    1. Parte oral. Aritmética: geometría elemental.
    2. Parte gráfica. Dibujo lineal y topográfico.
  2. Segundo año.
    1. Parte oral. Nociones sobre la teoría de las proyecciones; principios generales de construcción; conocimiento de materiales, su manipulación y empleo en las obras.
    2. Parte gráfica. Resolución de problemas sobre las intersecciones de superficies y su desarrollo.
  3. Tercer año.
    1. Parte oral. Construcciones de tierra, ladrillo, mampostería, piedra labrada, madera y hierro; estudio del hierro como auxiliar y como elemento de construcción; montea aplicada a la cantería, carpintería y obras de armar.
    2. Parte gráfica. Ejercicios sobre las trabazones de toda clase de fábricas, despezos de cantería y trazado de la carpintería de armar.
  4. Cuarto año.
    1. Parte oral. Fábricas mixtas; replanteos y obras subterráneas; andamios, cimbras, apeos y enlucidos; medición de toda clase de obras y parte legal que le corresponde.
    2. Parte gráfica. Copia de detalles de construcción; planos de plantas, fachadas y cortes.

Los artículos 6º al 19º definían una detallada guía docente de los contenidos a desarrollar.

Vida académica.

Como ya se ha dicho anteriormente las clases empezaban “al anochecer”, con la puesta del Sol.

Cada lección diaria duraba dos horas y media. La primera hora se destinaba al dibujo. La luz mortecina del crepúsculo vespertino ayudaría a las tareas de precisión que el dibujo requiere. El resto del tiempo se destinaba a la lección oral.

Los estudiantes debían respetar el “orden y debida compostura en las clases”. En caso contrario, si el alumno faltaba a ese orden y compostura era amonestado y en casos de reincidencia suspendía todo el curso. Si la falta cometida por el estudiante era “grave, a juicio de la Junta de Profesores” ésta estaba facultada para proponer la expulsión del estudiante de la escuela al Gobierno.

También se daba valor a las actividades docentes programadas. La falta de asistencia a las mismas provocaba que el estudiante perdiera el curso completo si el número excedía de 30 faltas involuntarias u 8 faltas voluntarias.

Había dos convocatorias de exámenes. La primera a mitad del curso mediante un examen oral en el que el examinador era el profesor del curso. La segunda al final del curso mediante un examen “oral y gráfico” en el que se formaba un tribunal examinador integrado por tres profesores. Uno de los miembros era necesariamente el profesor que impartía “la asignatura que es objeto del examen”, otro era el Secretario de la Junta de Profesores que actuaba en el tribunal como Secretario y el tercer miembro lo designaba el Director de la escuela. Unas bolas numeradas extraídas al azar determinaban las preguntas a las que se enfrentaban los estudiantes en los exámenes.

Mucho se ha dicho sobre la tendencia de los estudiantes a atribuirse personalmente los éxitos con afirmaciones del tipo “he aprobado el examen” y a atribuir a terceros (al profesor, principalmente) los fracasos con afirmaciones del tipo “me han suspendido…”. Cabe destacar como curiosidad que la literalidad del articulado establecía que una vez terminados los exámenes se extendieran “listas de los que hayan sido aprobados” como si hubieran sido recompensados con una gracia o favor.

En el pasado, en el presente y confío que también en el futuro el aprobado sea un reconocimiento al esfuerzo hecho por el estudiante y una garantía extendida por el profesor ante la sociedad de que el futuro profesional es competente para el ejercicio de la profesión.

Lamentablemente, ni todo ni siempre se obtienen los resultados favorables que el estudiante deseaba. Cuando se suspendía el curso… sí se aprobaba o se suspendía el curso entero, no por asignaturas estancas. Cuando se suspendía el curso, decía, el estudiante debía repetir el curso entero.

Quien superaba todos los cursos obtenía un certificado acreditativo emitido por la Academia a la que perteneciera la Escuela que permitía al interesado “titularse Aparejador, y ejercer en tal concepto su profesión”.

El Diccionario de Autoridades (Real Academia Española, 1739) recoge una acepción para la entrada título como el ”renombre, ò distintivo, con que se conoce alguna persona por sus virtudes, ò hazañas”[sic]. En otra acepción “Se llama tambien el testimónio, ò instrumento dado, para exercer algun empieo, ù dignidad”[sic].

Referencias.

Colaboradores de Wikipedia. 2015. Francisco de Luxán. [En línea] 06 de 11 de 2015. [Citado el: 08 de 03 de 2016.] https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Francisco_de_Lux%C3%A1n&oldid=86529859. Código de versión de la página: 86529859.

Instituto Geológico y Minero de España. Galería de Directores. [En línea] [Citado el: 10 de 03 de 2016.] http://www.igme.es/QuienesSomos/historia_igme/paraWEB/pages/02_FRANCISCO_DE_LUXAN_CR2.htm.

Ministerio de Fomento. 1855. Gaceta de Madrid núm. 758, de 29/01/1855, páginas 1 a 2. [En línea] 29 de 01 de 1855. [Citado el: 08 de 03 de 2016.] http://boe.es/datos/pdfs/BOE//1855/758/A00001-00002.pdf. Referencia BOE-A-1855-470.

—. 1855. Gaceta de Madrid núm. 950, de 09/08/1855, página 2. [En línea] 09 de 08 de 1855. [Citado el: 08 de 03 de 2016.] http://boe.es/datos/pdfs/BOE//1855/950/A00002-00002.pdf. Referencia BOE-A-1855-5352.

Real Academia Española. 1739. Dicionario de Autoridades. [En línea] 1739. [Citado el: 10 de 03 de 2016.] http://web.frl.es/DA.html.